Débora Bello tiene 35 años, uno de lo mejores cuerpos del país y un romance con uno de los artistas argentinos más reconocidos en el mundo, Diego Torres. A simple vista, pareciera que esta morocha lo tiene todo. Lo bueno es que la simpatía y naturalidad con la que se dirige a sus colegas y a la prensa garantizan que el éxito no la ha mareado.
La modelo estuvo recientemente en Mendoza para un desfile y en diálogo con Escenario contó que visita seguido la provincia y que, como buena aprendiz del mundo del vino, le gusta visitar bodegas y prefiere los tintos.
Sobre su vida profesional aclaró que piensa seguir desfilando, pero que anhela tener una carrera en la pantalla chica. Eso sí, como conductora y no como actriz o panelista, que parece ser la opción obvia de las modelos de hoy en día. Luli Fernández y Julieta Prandi parecen haber tenido éxito en este camino, pero Bello quiere más.
Como no podía ser de otra manera, Bello también contestó a la pregunta que más se repite en cada entrevista que da: “¿Para cuándo el casamiento con Diego?”. Tal vez por costumbre o mera cordialidad, la belleza contestó con la mejor onda y dijo que está en los planes, pero que no será pronto, ya que ambos están enfocados a pleno en sus carreras y disfrutando de su amor.
–¿Hace mucho que no venías a Mendoza?
–Hace un año, pero vengo seguido porque Diego tiene a su primo acá, y nos gusta venir a recorrer. Más allá del trabajo, nos trae el disfrute.
–Te deben gustar los buenos vinos entonces…
–Sí, el tinto más que el blanco, y me gusta mucho disfrutar de una copa. Nuestros amigos mendocinos saben mucho de vino y nos han enseñado. Lo lindo que con las visitas vas aprendiendo cada vez más y una vez que sabés, a un vino malo no lo tomás nunca más (risas).
–Se te ve disfrutar mucho como modelo, ¿hay algún otro rubro en el que te gustaría incursionar?
–Me encantaría poder hacer más conducción. El año pasado conduje un programa que se llamó Verano Sports por el canal Fox Sports. Era sobre la movida del verano en Punta del Este y estoy muy contenta porque el año que viene lo vuelvo a hacer, estoy feliz de que hayan vuelto a confiar en mí para la conducción. Se va a ver todo enero.
–¿Y hay planes para incursionar en la actuación?
–Por ahora no. Siento que no es lo mío, pero no descarto nada.
–¿Cuál es tu mayor aspiración entonces?
–(Lo piensa) ¡Ser la próxima Susana Giménez! (risas) A ver… Si puedo aspirar, lo hago bien, así que Susana, tené cuidado porque voy derecho en busca de Hola, Débora (risas).
–¿Qué otros planes hay para 2011?
–La verdad es que no puedo hacer planes a largo plazo porque viajo mucho, me limito a hacer planes a corto plazo. Por lo pronto hasta enero trabajaré y en febrero seguramente me iré a vacacionar a algún lado. Además, en marzo empezamos con el trabajo de las colecciones de otoño y hay muchos desfiles.
–Ahora andás de desfile en desfile y Diego está de gira, ¿cuál es el secreto para mantener una relación a este ritmo?
–En realidad no estamos nunca separados, él está siempre conmigo, lo que pasa es que la gente, obviamente, no lo ve. Él está mucho en Buenos Aires y yo viajo siempre para acompañarlo. Te diría que quince días es lo máximo que no nos vemos, tenemos esa regla, digamos…Pero la verdad es que estamos siempre juntos.
–¿Esa es la clave para la relación?
–Sí, seguro. Además, somos muy compañeros, creo que esas son las cosas que hacen que perdures en el tiempo. Ahora van a hacer siete años que estamos juntos y que mantenemos una relación estable. Creo que lo que importa en cualquier pareja es el ser respetuosos, admirar a tu pareja y acompañarse, creo que todos esos condimentos hacen que con el paso del tiempo el amor no se erosione.
–Con siete años juntos, todo el mundo se pregunta lo mismo…
–...“¿Cuándo se van a casar?” (risas). Adonde voy me lo preguntan. Pero por ahora no, porque los dos estamos trabajando muchísimo y el día que decidamos formar una familia queremos que la vida nos encuentre con el tiempo suficiente como para poder disfrutarlo a pleno.
Autor: Selva Florencia Manzur.
Publicado en Escenario 14/11/10
15 noviembre 2010
Aunque con algunos desperfectos técnicos, Luis Miguel cantó en San Luis
Luis Miguel regresó a San Luis, y le regaló a sus fans un show potente y plagado de sus canciones más célebres. Ante unas 15.000 personas, el ídolo hizo vibrar el estadio Juan Gilberto Funes de La Punta, en lo que fue el quinto recital del tramo argentino de su gira.
El inicio estaba previsto para las 21, pero el cantante arribó al estadio a las 21.45 y subió al escenario minutos después, vestido de traje y corbata. Para iniciar, entonó los clásicos Te propongo esta noche, Suave y Con tus besos, para luego saludar a la audiencia.
“Muy buenas noches San Luis, muchas gracias venir. Estoy agradecido de estar aquí una vez más, porque venir a la Argentina es siempre un privilegio”, les dijo a sus seguidoras. Como era de esperarse, el público era en su mayoría mujeres de todas las edades que se acercaron al estadio para verlo de cerca.
El del sábado fue el único show que dio en Cuyo, hecho que se percibió en el público, donde había fanáticas de La Pampa, San Juan, Neuquén y Mendoza. Incluso, hubo varios grupos de mendocinas que llegaron en trafics contratadas y otro tanto que optó por paquetes armados.
Poca interacción y muchos hits
La distancia que Luismi mantiene con su público durante los recitales sigue siendo sorprendente. Casi como siguiendo un libreto, el artista sólo se dirigió a los presentes al principio y al final.
Entre esos dos momentos se sucedió una avalancha de hits que arrancó con La barca, Volver y Entrégate, que continuó con La incondicional, Sólo tú y Te necesito. En ese punto, Luismi se cambió a un traje negro y camisa de igual color para ofrecer dos canciones de su nuevo disco: No existen límites y Mujer de fuego.
Fue entonces que un desperfecto de sonido sorprendió a las fans y las mantuvo en estado de pánico por varios minutos, ya que si bien el mexicano continuó cantando, su voz no se escuchaba por los parlantes. El problema se solucionó, pero las cosas volvieron a complicarse cuando llegó Qué nivel de mujer, cuando otra vez desapareció su voz.
El Sol seguía cantando, pero las fanáticas comenzaron a desesperarse y los abucheos y gritos se fueron generalizando. Minutos después, el sonido regresó y el show continuó por media hora más, aunque la potencia de la música ya no fue la misma.
Visualmente, el show resultó hipnotizante gracias a una gigantesca pantalla LED ubicada detrás del músico y a otras situadas a los costados del escenario. En ellas, se transmitieron sus movimientos y los videos de sus canciones. Como es posible que a mi lado fue promediando el final y Luismi subió la apuesta al correr de punta a punta por el escenario de 50 metros de ancho tocando a sus fans. El astro regresó para cerrar la noche con su más reciente hit, Labios de miel.
Fuegos artificiales
Camisetas con el logo del tour y pelotas inflables fueron los obsequios que hizo al público antes de desaparecer en la noche. En vano, las seguidoras se quedaron reclamando un bis. No obstante, sí hubo una sorpresa de última hora gracias a un imponente show de fuegos artificiales. Una perfecta distracción, mientras Luis Miguel se alejaba del estadio.
El inicio estaba previsto para las 21, pero el cantante arribó al estadio a las 21.45 y subió al escenario minutos después, vestido de traje y corbata. Para iniciar, entonó los clásicos Te propongo esta noche, Suave y Con tus besos, para luego saludar a la audiencia.
“Muy buenas noches San Luis, muchas gracias venir. Estoy agradecido de estar aquí una vez más, porque venir a la Argentina es siempre un privilegio”, les dijo a sus seguidoras. Como era de esperarse, el público era en su mayoría mujeres de todas las edades que se acercaron al estadio para verlo de cerca.
El del sábado fue el único show que dio en Cuyo, hecho que se percibió en el público, donde había fanáticas de La Pampa, San Juan, Neuquén y Mendoza. Incluso, hubo varios grupos de mendocinas que llegaron en trafics contratadas y otro tanto que optó por paquetes armados.
Poca interacción y muchos hits
La distancia que Luismi mantiene con su público durante los recitales sigue siendo sorprendente. Casi como siguiendo un libreto, el artista sólo se dirigió a los presentes al principio y al final.
Entre esos dos momentos se sucedió una avalancha de hits que arrancó con La barca, Volver y Entrégate, que continuó con La incondicional, Sólo tú y Te necesito. En ese punto, Luismi se cambió a un traje negro y camisa de igual color para ofrecer dos canciones de su nuevo disco: No existen límites y Mujer de fuego.
Fue entonces que un desperfecto de sonido sorprendió a las fans y las mantuvo en estado de pánico por varios minutos, ya que si bien el mexicano continuó cantando, su voz no se escuchaba por los parlantes. El problema se solucionó, pero las cosas volvieron a complicarse cuando llegó Qué nivel de mujer, cuando otra vez desapareció su voz.
El Sol seguía cantando, pero las fanáticas comenzaron a desesperarse y los abucheos y gritos se fueron generalizando. Minutos después, el sonido regresó y el show continuó por media hora más, aunque la potencia de la música ya no fue la misma.
Visualmente, el show resultó hipnotizante gracias a una gigantesca pantalla LED ubicada detrás del músico y a otras situadas a los costados del escenario. En ellas, se transmitieron sus movimientos y los videos de sus canciones. Como es posible que a mi lado fue promediando el final y Luismi subió la apuesta al correr de punta a punta por el escenario de 50 metros de ancho tocando a sus fans. El astro regresó para cerrar la noche con su más reciente hit, Labios de miel.
Fuegos artificiales
Camisetas con el logo del tour y pelotas inflables fueron los obsequios que hizo al público antes de desaparecer en la noche. En vano, las seguidoras se quedaron reclamando un bis. No obstante, sí hubo una sorpresa de última hora gracias a un imponente show de fuegos artificiales. Una perfecta distracción, mientras Luis Miguel se alejaba del estadio.
Autor: Selva Florencia Manzur.
11 noviembre 2010
Manuel Wirtz: “Me gusta sacar a pasear las canciones”
Como ya es costumbre, el actor, cantante y compositor Manuel Wirtz estará en Mendoza animando la Expo Ahora Mamá 2010, que arranca hoy y se extiende hasta el domingo en el auditorio Ángel Bustelo.
Además, el músico aprovechará su paso por la provincia para volver a compartir escenario con una banda amiga, Dontorres. Estarán hoy y el sábado en el boliche Apeteco, mientras el viernes se presentarán en La Guanaca.
Además, el músico aprovechará su paso por la provincia para volver a compartir escenario con una banda amiga, Dontorres. Estarán hoy y el sábado en el boliche Apeteco, mientras el viernes se presentarán en La Guanaca.
En el último año el polifacético artista cosechó gran éxito gracias a la buena recepción que tuvo de parte de la crítica y el público su última placa de estudio, Vení. La producción incluso le valió una nominación a los premios Gardel como mejor álbum artista masculino pop, galardón que finalmente quedó en manos de Pedro Aznar.
Por otro lado, hace dos años Wirtz se animó a incursionar en la dirección teatral junto con Ana Sans en la obra M... el impostor, del cómico Martín Bossi.
La obra resultó todo un éxito y recibió un premio ACE a mejor espectáculo. La buena experiencia le dejó a Wirtz con ganas de más y ya está escribiendo lo que será su próxima producción, aunque esta vez apuntada al público infantil.
En diálogo con Escenario antes de llegar a la provincia, el artista se refirió a su exitoso presente y a los proyectos a futuro que lo mantienen ocupado.
–Volvés a Mendoza para animar la Expo Ahora Mamá y a tocar con amigos...
–Así es, voy a estar como todos los años en ese evento, como ya es costumbre, y voy a estar jugando con la familia, cantando y pasando un momento muy lindo. Por otro lado también voy a estar con una banda de amigos míos, Dontorres, y aprovechando que estoy por sus pagos, me subo al escenario y toco algunos temas con ellos.
–¿En el repertorio va haber lugar para tus canciones también?
–Voy a cantar una canción que grabé en el último disco de ellos, que se llama Señales, y es muy bonita y algunos de mi último disco. Y siempre hay lugar para los clásicos que espera la gente.
–¿Te divierte alternar entre la animación de eventos y tus recitales?
–Sí, porque soy muy feliz haciendo esto, son cosas que amo hacer. Me da mucha satisfacción tener un lugar donde puedo estar en contacto con la gente y me da alegría mucho poder volver a Mendoza porque allá, además, tengo familia. Están mi madrina, mi prima y sus hijas. Por eso para mí es como una fiesta estar en Mendoza.
–¿Te sorprendió la buena repercusión que tuvo el disco Vení?
–Ha sido una gran sorpresa, este año voy a hacer cuatro espectáculos en La Trastienda, el último en diciembre, y ha sido increíble. Además, haber sido nominado a un premio Gardel fue muy lindo, aunque después se lo ganó Pedro Aznar. Pero estar nominado siendo que el año pasado se editaron tantos discos fue una satisfacción muy grande.
–¿Cómo fue grabar con Luis Alberto Spinetta un tema dedicado a tu hermano Daniel?
–Eso fue algo inolvidable. Mi hermano fue un gran baterista y una persona que me inició en la música, y Spinetta tuvo un gesto fantástico al hacerlo. Como el gran ser de luz que es él, aceptó tocar la guitarra y cantar esta canción en homenaje a él. Creo que por eso, Vení es el disco más importante de mi carrera.
–¿Hay planes de volver al estudio de grabación pronto?
–Por ahora no, porque me gusta mucho sacar a pasear las canciones. Además, me gusta encontrar buenas historias para contar. Me cuesta hallarlas, y en ese sentido soy muy exigente, si no veo una buena historia para contar prefiero seguir buscando. Cuando tenga unas diez historias nuevas recién me voy a meter a grabarlas.
–¿Cómo fue incursionar en la dirección teatral con Martín Bossi?
–Ha sido una experiencia fantástica; eso también es algo nuevo que hice y que me está dando muchas satisfacciones.
Autor: Selva Florencia Manzur.
Publicado en Diario UNO.
10 noviembre 2010
Rosana conquistó Mendoza
En su primer recital en Mendoza la cantautora Rosana demostró que es una artista completísima gracias a su potente voz, una guitarra justa y un carisma envidiable. Estos elementos hicieron que el show que dio el lunes en el Bustelo fuera inolvidable para los 1.500 mendocinos que fueron en busca de sus canciones.
Luego de 14 años de carrera Rosana trajo a la provincia un repertorio amplio que incluyó parte de su última placa, A las buenas y a las malas, y algunos de sus éxitos. El recital arrancó con Mañana, tras lo cual la cantante saludó a los mendocinos. Después llegaron temas como Aprendí, Aquel corazón y el esperado Si tú no estás aquí. Allí el público cantó a todo pulmón, dándole a Rosana la oportunidad para bromear ante la poca afinación de los presentes.
Esto estableció una complicidad entre audiencia y artista que duró toda la presentación. Más de una vez, incluso la intérprete detuvo el show para contar algún chiste o compartir una anécdota.
Un show de doble partida
Se puede decir, sin embargo, que existen dos Rosanas. La ocurrente, romántica y charlatana que cautivó durante la primera hora del show en canciones como Te debo este sueño, Si pongo corazón y Magia. Y la pasional que, en medio del hit Talismán, se bajó del escenario para recorrer el auditorio de punta a punta y estar más cerca de sus fans.
Vale aclarar que más de un fan se quedó con ganas de escuchar el clásico No sé mañana. Otros, como Aurelia Sánchez (65), salieron dichosos por haber visto a su ídola en vivo. “Siempre la amé, la polenta que tiene es bárbara”, le dijo a Escenario.
Canciones como A fuego lento y Yo pa’ ti no estoy fueron coreadas por una multitud que no quería que Rosana se fuera jamás de Mendoza. ¡Y claro, con lo que costó traerla! Nada menos que 14 años.
Contra viento y paros, Rosana llegó a Mendoza
La artista tuvo que sortear varios obstáculos para arribar a la provincia. Según publicó en su cuenta de Twitter, el vuelo que debía traerla desde Ezeiza fue cancelado por lo que su equipo alquiló un auto. Pero, a poco de iniciado el camino, se toparon con el viento Zonda.
A pesar de ello, la cantante se tomó la experiencia con humor y relató a sus seguidores las vicisitudes que sufrió durante el viaje. "Se veía a pocos km una especie de nube marrón oscura. ¿Eso qué es?..El viento. Era para tenerle mucho respeto!!", publicó la artista.
Tan impresionada quedó con el fenómeno climático, que previo a cantar Tormenta de arena, aseguró que de ahora en más ese tema tendría un significado especial.
Contra viento y paros, Rosana llegó a Mendoza
La artista tuvo que sortear varios obstáculos para arribar a la provincia. Según publicó en su cuenta de Twitter, el vuelo que debía traerla desde Ezeiza fue cancelado por lo que su equipo alquiló un auto. Pero, a poco de iniciado el camino, se toparon con el viento Zonda.
A pesar de ello, la cantante se tomó la experiencia con humor y relató a sus seguidores las vicisitudes que sufrió durante el viaje. "Se veía a pocos km una especie de nube marrón oscura. ¿Eso qué es?..El viento. Era para tenerle mucho respeto!!", publicó la artista.
Tan impresionada quedó con el fenómeno climático, que previo a cantar Tormenta de arena, aseguró que de ahora en más ese tema tendría un significado especial.
Autor: Selva Florencia Manzur.
Publico en Diario UNO
06 noviembre 2010
Jairo: "Siempre quise estar en Cantapueblo"
El cantante cordobés que fue bautizado como Mario González y que el mundo entero conoce como Jairo vuelve a Mendoza, esta vez para participar del cierre del Cantapueblo 2010, uno de los encuentros corales más importantes de América.
La presentación será mañana a las 20, en el estadio Polimeni, de Las Heras, donde interpretará Milonga del Trovador y otras canciones junto a un grupo coral de 1.000 voces.
Antes de arribar a la provincia, el artista dialogó con Escenario y reflexionó sobre el exitoso presente que transita con su placa Los enamorados y de cómo festejará sus 40 años con la música.
–¿Qué expectativas tenés de estar en Cantapueblo?
–Estoy muy contento, porque cuando nos llamaron le conté a mi hijo que hace algunos años me habló de este evento León Gieco. Él me contó que lo había pasado muy bien, que la experiencia había sido muy buena, y desde entonces me quedé con las ganas de que me llamaran y poder estar. Además, a mí siempre me gustaron los cantos corales.
–¿La compañía de un coro de mil veces modifica la manera de presentarse ante el público?
–Sí, cambia radicalmente la cosa, porque no es lo mismo hacer un show como el que hacemos con el grupo, en función de mis canciones. En este caso es como si de repente tocáramos con una orquesta sinfónica. Las canciones son las mismas, pero hay otra manera de interpretarlas. Acá hay voces distintas que aportan de forma diferente y es algo muy especial, estoy muy entusiasmado con la idea.
–¿Es tu primera vez en algo así?
–No. He cantado con coros, pero muy poquito. Interpreté la Misa criolla varias veces, que es una de las obras cumbre de la música argentina, y cuando me tocó hacerlo me encantó tener el respaldo coral. Por eso creo que escuchar algunas de mis canciones interpretadas por coros va a ser toda una experiencia.
–Venís seguido a Mendoza, ¿qué recuerdos tenés de la provincia?
–Mendoza está muy relacionada con mi niñez, porque mis primeras grandes vacaciones que tuve de niño fueron allí, junto a mi familia, con unos parientes que vivían en San Martín. Tengo recuerdos muy vivos de eso y muy presentes.
–Estuviste en Francia la semana pasada, un lugar donde se te reconoce, ¿cómo fue volver?
–Muy lindo, porque se presentó un DVD que hice en el teatro Bataclan de París y estuve en dos programas de televisión. Fue una experiencia muybonita también por el hecho de volver y cantar en francés. Además, había artistas internacionales, como Phil Collins, que estaba presentando su
disco. No pude estar con él, pero estuvimos a un camarín de distancia.
–¿Cómo fue la respuesta del público al disco Los enamorados?
–Ha sido fantástica, porque para mí lo más importante es la reacción del público, y en este caso se da algo excepcional porque canto canciones del disco que no son las conocidas y la gente reacciona como si las conociera de hace mucho tiempo. Eso es un indicador muy bueno para mí, porque significa que son temas que la gente recibe con gran emoción. Eso es muy difícil de lograr. Cuando uno lanza un
disco, tiene esa gran preocupación porque después no sabe adónde van a parar o si gustará.
–Con tanto trabajo y viajes, ¿te cuesta cuidar la voz?
–Y... sí . Es difícil son muchos viajesy se sienten las consecuencias. Cada tanto hago un trabajo vocal profundo. Justo ahora tengo que llamar a una gran amiga mía, Magdalena León, que es profesora de canto y con quien cada tanto hacemos un trabajo específico de respiración y técnicas nuevas. No sólo en lo vocal sino en general.
–¿Estabas en Francia cuando murió Néstor Kirchner?
–Sí, justo estaba ensayando y mi mujer, que estaba conmigo, me dijo que había fallecido Kirchner y me pareció algo sorprendente. El impacto fue muy fuerte para todos. Aquí la reacción fue unánime y muy fuerte. Creo que en su gestión hubo de todo, cosas buenas y malas, pero fue un personaje
clave en la historia argentina.
Extracto de la nota publicada en Diario UNO.
Autor: Selva Florencia Manzur.
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